La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 11.– “Ciertamente; pero si se resiste una conclusión, hay que demostrar o que las premisas son falsas o que su encadenamiento lógico no conduce necesariamente a la verdad final; pero admitidas las premisas, no hay razón alguna para rechazar la conclusión.
12.– “No menos extraño juzgarás lo que voy a decirte; pero después de lo ya probado, tendrás que admitirlo”.
13.– “¿Qué es ello?” “Los malvados son más dichosos si sufren el castigo de sus crímenes que si escapan al rigor de la justicia.
14.– ...”Y no trato precisamente de demostrar, como podría creerse a primera vista, que a los malos los corrige la sanción y los vuelve al buen camino el temor del suplicio, siendo un escarmiento para los demás que así huirán de lo culpable; es otro el concepto bajo el que considero más desgraciado al perverso impune, sin tener en cuenta su enmienda ni la ejemplaridad del castigo”.
15.– “¿Y cuál es ese aspecto?” “ ¿No hemos convenido en que los buenos son felices y los malos son desgraciados?”