La Consolación de la filosofÃa
La Consolación de la filosofÃa 12.– â€Por tanto, será preciso demostrar primero que todo sucede por necesidad; y de esta necesidad será signo la presciencia; de lo contrario, si la necesidad no existe, la presciencia no podrá significar una cosa irreal.
13.– â€Y para que una demostración sea sólida no se ha de fundar en los signos o argumentos externos, sino en razones necesarias e intrÃnsecas.
14.– â€Â¿Cómo puede ser que los acontecimientos previstos no se verifiquen? Ello equivaldrÃa a suponer que aun teniendo Dios presciencia de los hechos futuros, éstos no habÃan de llegar a cumplirse; o mejor, que aun cuando se realizasen, no habÃa en su naturaleza ninguna causa intrÃnseca que los hiciera necesarios.
15.– â€Fácilmente encontrarás por ti mismo la respuesta. Tenemos a la vista cierto número de actos mientras se están realizando; por ejemplo, el espectáculo de los aurigas que conducen y dirigen sus cuadrigas, u otros parecidos.
16.– â€Â¿Hay alguna causa por la que necesariamente estos hechos se hayan de desarrollar como los vemos?â€
“Ninguna; el esfuerzo del arte serÃa superfluo si todos los movimientos se hubieran de realizar por la fuerza o la necesidadâ€.