La Consolación de la filosofÃa
La Consolación de la filosofÃa 28.– â€Porque si se conoce un hecho, éste no puede menos de ser como se conoce; pero esto no implica necesidad absoluta de que el hecho exista.
29.– En tal caso, la necesidad no viene de la naturaleza del hecho sino de una condición o circunstancia que a él se agrega; porque ya se comprende que nada hay que obligue a un hombre a caminar cuando lo hace voluntariamente; aunque mientras está caminando, necesariamente se verifica el hecho de que camine.
30.– â€Del mismo modo, si la Providencia ve un hecho en el presente, necesariamente se ha de dar tal hecho, aunque por su naturaleza no implique ninguna necesidad.
31.– â€Ahora bien, Dios ve simultáneamente presentes los futuros libres; los cuales, por consiguiente, con relación a la mirada divina son necesarios, por ser conocidos por la ciencia de Dios; pero considerados en si mismos, no pierden el carácter de libres, propio de su naturaleza.
32.– â€Es, pues, indudable que todos los futuros previstos por Dios se han de verificar: algunos de ellos proceden del libre albedrÃo, y aun en el verificarse, su existencia no borra en ellos el carácter de libres, porque antes de producirse podrÃan no haberse producido.