La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 14.– ”Pues. ¿Por qué te dejas seducir de vanos placeres? ¿Por qué encadenas tu corazón a bienes que están fuera de ti, menospreciando los tuyos propios? Convéncete de una vez de que la Fortuna jamás te dará lo que la naturaleza te negó.
15.– ”Cierto es que los frutos de la tierra no tienen otro destino más que el servir de alimento a los vivientes; pero una vez se haya satisfecho lo que la naturaleza reclama, ¿a qué ambicionar sobreabundancia de bienes de fortuna?
16.– ”Las necesidades de naturaleza se llenan con pocas cosas y no exquisitas; todo lo que pase el limite de la saciedad se torna desagradable o se hace dañoso.
17.– ”Quizá pensarás que te conviene destacar por la variedad de vestidos; mas si bien halaga la vanidad su aspecto exterior, lo que llamará la atención será la calidad del tejido o el talento del artífice que lo elaboró.
18.– ”¿Acaso creerás que te hace feliz el tener una larga serie de servidores? Pues bien, si ellos son de malas costumbres, constituirán para tu casa una carga bastante peligrosa y en extremo funesta para el mismo dueño; si ellos son honrados, ¿cómo podrás contar entre tus riquezas la honradez ajena?