La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 24.– “Y después de todo, ¿no poseéis bien alguno en el fondo de vuestro ser, para que vayáis en busca de otros bienes fuera de vosotros mismos?
25.– ”¿De tal manera se ha trastornado el orden del mundo que un ser casi divino por su razón llegue a imaginar que no puede brillar y distinguirse sin la posesión de objetos inanimados?
26.– ”Y a la verdad, los demás seres se contentan con su propio bien; pero vosotros, a quienes la inteligencia hace semejantes a Dios, pretendéis engalanar la excelsitud de vuestra naturaleza con la posesión de cosas viles, sin comprender la injuria que con ello inferís a vuestro Creador.
27.– ”Él quiso y determinó que la especie humana fuese superior a las demás, y vosotros rebajáis vuestra dignidad a un nivel inferior al de las cosas.
28.– ”Pues siendo que el bien de un ser tiene mayor valor que aquel que lo posee, desde el momento en que vosotros llamáis bienes vuestros a objetos despreciables, con razón se puede decir que vuestra misma apreciación os coloca por debajo de tales cosas.