La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 14.– ”Por consiguiente, siendo indudable que muchas veces los malvados son los que ejercen los cargos, resulta evidente no ser verdadero bien cosa que hasta ellos llega.
15.– ”Y con mayor razón se puede decir lo mismo de los bienes de fortuna, que por lo general disfrutan más abundantemente los que menos honrados son.
16.– ”A propósito de esta clase de bienes, voy a hacerte una observación: nadie niega el dictado de valeroso al que ha dado muestras de valor; de todo el que se ve ser veloz en la carrera se dice que es buen corredor.
17.– ”De igual manera, el arte musical educa a los músicos; con la ciencia médica se forman los médicos, con la retórica se adiestran los oradores; porque todos los seres obran conforme a su naturaleza, y lejos de confundirse los efectos de unos u otros, cada cual rechaza lo que le es opuesto.
18.– ”Ahora bien, las riquezas no pueden saciar ni extinguir la avaricia; el poder no conseguirá jamás hacer dueño de sí mismo al que se ve encadenado en las prisiones de sus vicios; por último, una dignidad conferida al malvado no solamente no lo hace digno de ella, sino que más bien lo traiciona haciendo patente su indignidad.