La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía ”¿Por ventura, este señorío sin límites pudo hacer que cambiara la rabiosa crueldad de Nerón? ¡Ah! ¡Desventurado destino, cuando la espada del malvado se alía con el veneno!”.
1.– Dije entonces a la Filosofía: “Muy bien sabes por ti misma que la ambición de los bienes de este mundo no me ha dominado jamás; si he querido intervenir en la cosa pública, ha sido con el intento de que mis energías no se desvaneciesen en la inacción”.
2.– A lo que ella replicó: “Sólo una cosa seduce a las inteligencias superiores, no elevadas todavía a la cumbre de la perfección moral: es la pasión de la gloria, el honor de haber prestado a la república los más relevantes servicios.
3.– ”Mas ahora considera conmigo cuán mezquino es este ideal y cuán vacío de contenido. Ya sabes, como te lo enseñan los astrónomos, que todo lo que abarca la tierra, comparado con la infinita extensión del firmamento, no pasa de ser un punto; es decir, que en relación con la esfera celeste, la tierra no ocupa espacio.
4.– ”De esta porción tan pequeña del universo sólo una cuarta parte está poblada por seres conocidos de vosotros, como has podido aprender en Tolomeo.