La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 4.– ”Por ti mismo lo sabes: ¿fueron, por ventura, los riesgos a que te exponías los que te indujeron a hacerte colega de Decorato cuando adivinabas en él el espíritu del bufón y delator más infame?
5.– ”No es posible juzgar dignos de respeto por su cargo a los que no merecen desempeñarlo.
6.– ”Por el contrario, a un hombre que conoces estar dotado de la sabiduría ¿lo creerás indigno del respeto o indigno de esa misma sabiduría?”
“De ninguna manera
7.– “Porque la virtud lleva siempre consigo una dignidad que le es propia y que espontáneamente adquiere el que la practica.
8.– ”Y puesto que con los cargos públicos no sucede lo mismo, es cosa clara que en ellos no estriba el realce que da la dignidad.
9.– ”Se ha de notar a este respecto que si la vileza de un ser es tanto mayor cuanto más grande es el desprecio con que lo mira la mayor parte, la pública investidura que de por sí a nadie hace digno de los honores, más bien descubre la bajeza de aquellos a quienes expone al desprecio universal.