La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 1.– ”El trono y la amistad de los reyes, ¿son capaces de hacer a uno poderoso? ¿Y cómo no, si la felicidad de aquellos perdura a través de los años?
2.– ”Sin embargo, la edad antigua lo mismo que la época presente están llenas de ejemplos de reyes que han venido a la ruina después de su esplendor. ¡Menguado poderío que no ha sido capaz siquiera de salvaguardarse a sí mismo!
3.– ”Además, si el poder real es fuente de dichas, ¿no hemos de pensar que dondequiera que aquél falte disminuirá la felicidad e imperará la desgracia?
4.– ”Pues bien, por muchos que sean los que estén sometidos a la autoridad de los reyes, forzosamente han de ser muchos más los que queden fuera de ella.
5.– ”Allí, pues, donde no llegue ese poder del que depende la felicidad, sobrevendrá la rebelión, que traerá consigo la desgracia. De esta suerte claro es que a los reyes está reservado mayor número de desventuras que de bienandanzas.
6.– ”Por eso un tirano, que conocía lo peligroso de su condición, simbolizó los temores y zozobras del poder regio en una terrible espada que pendía sobre su cabeza.