El aliento de los dioses
El aliento de los dioses Y las hermanas, separadas por el destino, finalmente estaban juntas.
—¿Qué hacemos ahora? —preguntó Vivenna, observando el horizonte.
Siri sonrió, con el cabello brillando en un arcoíris de emociones.
—Lo que queramos.
Y por primera vez en sus vidas, ambas eran dueñas de su propio destino.
FIN de "El aliento de los dioses"