El Héroe de las Eras
El Héroe de las Eras Las monedas se detuvieron en el aire, desviadas por su poder. Sonrió.
—Vin. Has sido un problema desde el principio.
Ella no respondió. Ya estaba en movimiento.
Vin chocó contra Marsh, dos sombras danzando entre la bruma. Chispas saltaron cuando sus cuchillos se encontraron con los clavos de hierro incrustados en su piel.
Él era fuerte. Demasiado fuerte. Y cada vez que sus ojos vacíos la miraban, Vin sentía el vacío que se extendía en su interior.
Ruina no solo controlaba a Marsh. Lo era.
Elend intentó ayudar, quemando duraluminio para reforzar su empuje alomántico, pero Marsh lo bloqueó con una facilidad insultante.
—Tu papel aún no ha terminado, Elend Venture —susurró Marsh. —Ruina tiene otros planes para ti.
Y antes de que pudiera reaccionar, un clavo de hierro lo golpeó en el pecho.
Vin gritó.
Sazed avanzaba entre las montañas de ceniza, cada paso más pesado que el anterior. No había sol. No había cielo. Solo una niebla eterna y asfixiante.