El Imperio Final
El Imperio Final Ella no le cree, pero algo en su voz, o en su mirada, siembra una duda en su fría lógica de desconfianza. Y así, mientras el sol carmesí ilumina campos de miseria, un plan audaz comienza a gestarse en las sombras. Un plan que nadie ha intentado en mil años: desafiar a un dios.
Las brumas caen, susurrando secretos. Y el eco de los pasos de Kelsier y Vin será el primero en romper el silencio de la ceniza.
Las brumas eran densas, casi palpables. Vin se movía por las calles de Luthadel como una sombra, siguiendo a regañadientes a Kelsier y su variopinto grupo. Los llamaban "la tripulación", pero no eran simples ladrones. Cada uno tenía un rol en un plan que parecía una locura: robar la fortuna de los nobles y desestabilizar al imperio desde dentro.
Dockson , el estratega pragmático; Breeze , el manipulador elegante; Hammond , el músculo con corazón, y Clubs , el gruñón con una visión de acero. Todos confiaban en Kelsier como si el simple hecho de que él creyera en el plan bastara para que funcionara. Pero Vin los observaba con sospecha. Su vida le había enseñado que la confianza era una trampa, un lujo que solo los tontos podían permitirse.
Sin embargo, Kelsier insistía en entrenarla.
