Steelheart
Steelheart —Reckoners, salgan de sus escondites. La paciencia de Steelheart se ha agotado. No habrá piedad.
David, oculto en un edificio en ruinas junto a Megan, sintió una mezcla de terror y euforia. HabÃan provocado la tormenta que tanto habÃan esperado. Steelheart estaba enfurecido, y pronto vendrÃa por ellos.
—Funciona, ¿ves? —susurró a Megan. Pero ella no parecÃa compartir su entusiasmo.
—Esto no es un juego, David. —Lo miró, su rostro sombrÃo—. Steelheart no es un villano de tus teorÃas. Es un monstruo.
Antes de que pudiera responder, Prof llamó por el comunicador. —Todos al punto de encuentro. Steelheart está en movimiento. Esto es todo por lo que hemos trabajado.
David y Megan corrieron entre las sombras, sus pasos resonando en la ciudad silenciosa. Ahora era cuestión de tiempo. Steelheart habÃa salido de su fortaleza. La tormenta estaba aquÃ.
El cielo sobre Newcago parecÃa vivo. Relámpagos eléctricos atravesaban la noche, un espectáculo aterrador que anunciaba la llegada de Steelheart. Desde el centro de la ciudad, su figura emergió imponente, rodeada de Nightwielder, Conflux y un ejército de soldados. Era un dios de metal caminando entre mortales, y cada paso suyo hacÃa vibrar el suelo.