Steelheart
Steelheart —¿Esto es lo mejor que pueden hacer? —rugió. Su voz era un trueno que hacÃa eco en toda la ciudad—. Los Reckoners son menos que nada.
David sintió el peso de esas palabras, pero también vio algo que nadie más parecÃa notar: Steelheart estaba agitado. HabÃa grietas en su calma, señales de que la estrategia estaba funcionando.
—Es ahora o nunca —susurró Megan, con su rifle listo.
David respiró hondo, sus ojos fijos en Steelheart. Era el momento para el enfrentamiento final. Todo lo que habÃan hecho los habÃa llevado hasta aquÃ.
Steelheart se alzó como una montaña viviente en el corazón de Newcago, su figura irradiando un poder que parecÃa imposible de enfrentar. Los Reckoners estaban dispuestos en las ruinas a su alrededor, cada uno ocupando posiciones cuidadosamente planeadas. Pero todo dependÃa de David. Era su plan. Su obsesión.
Steelheart avanzó, el suelo vibrando bajo sus pasos. Sus ojos dorados ardÃan de ira. —¿Creyeron que podÃan desafiarme? —rugió—. No soy solo un Epic. Soy el fin de su insignificante resistencia.
David dio un paso adelante, sosteniendo el rifle con firmeza. —No eres invencible. No eres un dios. Eres solo un hombre que sangra. Y yo voy a hacerlo de nuevo.