Steelheart
Steelheart Por un instante, el silencio se apoderó de la ciudad. La declaración de David flotó en el aire como un desafío mortal. Steelheart frunció el ceño, y luego, con un rugido inhumano, desató una ráfaga de energía que destrozó el edificio más cercano, llenando el aire de polvo y escombros.
—¡Atráelo al campo de explosivos! —gritó Prof desde su posición, mientras disparaba contra los soldados que rodeaban al Epic.
David corrió, esquivando los ataques de Steelheart, cada uno más devastador que el anterior. A su lado, Megan disparaba con precisión quirúrgica, eliminando cualquier amenaza que se interpusiera en su camino.
—¡Mocoso estúpido! —gritó Steelheart, su voz resonando como un trueno—. ¡Voy a destruirte como hice con tu padre!
Las palabras lo golpearon como un puñal, pero David no titubeó. Cada paso lo acercaba más al centro de la trampa: una plaza rodeada de explosivos ocultos. Todo estaba diseñado para obligar a Steelheart a enfrentarse cara a cara con su vulnerabilidad.
—¡Aquí! —gritó David, girándose para enfrentarlo, el rifle en alto. Sus piernas temblaban, pero su determinación era implacable.
Steelheart aterrizó en la plaza, su aura crepitando con energía pura. —¿Crees que puedes matarme, niño? ¡Soy invencible!