Si lo crees, lo creas
Si lo crees, lo creas Este autoconcepto tiene tres componentes esenciales. El primero es tu yo ideal : la visión de la persona que deseas ser. Cuanto más clara sea esa imagen, más fuerte será tu motivación para alcanzarla. El segundo es tu autoimagen : cómo te ves en el presente. Esta imagen actúa como un espejo interno y regula tu comportamiento diario. La tercera parte es tu autoestima : cuánto te gustas a ti mismo. Es la base de tu energía emocional, tu confianza y tu capacidad de actuar.
Todo cambio duradero comienza por transformar esa imagen interna. Puedes hacerlo con afirmaciones poderosas, visualización, repetición y acción coherente. Decir “me gusto” varias veces al día eleva tu autoestima y comienza a reprogramar tu mente. A medida que mejoras tu autoestima, tu autoimagen se fortalece, y comienzas a acercarte más y más a tu yo ideal. Tú eliges en qué tipo de persona te conviertes, al construir tu autoconcepto de forma consciente.