Agnes Grey
Agnes Grey Su hermano John, alias el señorito Murray, tenía unos once años cuando llegué a la casa. Era esbelto, fuerte, sano, franco y bondadoso en conjunto, y, de haber recibido una educación adecuada, habría sido un muchacho excelente. Sin embargo, se comportaba de forma brusca, jactanciosa, ingobernable; carecía de principios y de conocimientos, y era insensible a todo aprendizaje, al menos bajo la dirección de una institutriz a quien su madre limitaba de aquella forma. Quizá sus profesores del colegio tuviesen mejor fortuna con él, y al colegio lo enviaron, para gran alivio mío, en el curso de un año; en un estado, bien es cierto, de escandalosa ignorancia del latín, así como de otros conocimientos igualmente esenciales. Naturalmente, la responsabilidad de todo ello recaería sobre la ignorante maestra a la que había sido confiada su educación, alguien que había creído poder llevar a cabo una tarea para la que no estaba en absoluto cualificada. De su hermano no pude librarme hasta pasados doce largos meses, cuando también fue enviado al colegio en el mismo estado de lamentable ignorancia que el anterior.