Agnes Grey

Agnes Grey

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por regla general, disfrutaba más yendo sola que acompañada por alguna de las señoritas; ya que ellas, debido sobre todo a su mala educación, se comportaban con sus inferiores de una forma que me desagradaba mucho presenciar. Eran incapaces de ponerse en su lugar y, por tanto, no tenían la menor consideración hacia sus sentimientos, teniéndolos por seres de una condición completamente diferente a la suya.

Se quedaban mirando a esas pobres criaturas mientras comían, haciendo comentarios desagradables sobre lo que comían o sobre sus modales en la mesa; se reían de sus pobres conocimientos y de sus expresiones provincianas, hasta que algunos de ellos apenas se atrevían a hablar. Llamaban viejos y tontos a los ancianos en su propia cara, sin que realmente quisieran ofenderlos.

Me daba cuenta de que, a menudo, la gente se sentía dolida y molesta por aquella conducta, aunque el temor a las «señoritas» les impedía mostrar el menor resentimiento, algo que ellas nunca notaban. Pensaban que, como los jornaleros eran pobres e ignorantes, debían de ser brutos e insensibles también; y que como ellas, sus superiores, condescendían en hablarles y les daban chelines y medias coronas o algo de ropa, tenían el derecho de divertirse, incluso a su costa. Ellos, a su vez, tenían que adorarlas como a ángeles de luz que miraban por sus necesidades e iluminaban sus humildes moradas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker