Agnes Grey
Agnes Grey Llevamos aquà ya varios dÃas —escribÃa—. No tenemos a ningún amigo con nosotros y me parece que voy a sentirme muy triste. Usted sabe que nunca pensé en vivir con mi marido como dos tórtolos en un mismo nido, ni aunque fuera el hombre más encantador de la tierra. Por tanto, apiádese de mà y venga a verme.
Imagino que sus vacaciones de verano empiezan en junio, como para todo el mundo; de modo que no puede alegar falta de tiempo. Le ruego que venga… ¡Tiene que venir! Me moriré si no lo hace.
Quiero que me visite como una amiga, y que se quede conmigo una larga temporada. Como le he dicho, no hay nadie en la casa, salvo sir Thomas y la anciana lady Ashby. Pero no tiene que preocuparse por ellos, no nos molestarán con su compañÃa. Tendrá una habitación para usted, a la que se podrá retirar siempre que quiera, y muchos libros para leer cuando mi compañÃa no le sirva de suficiente distracción.