Agnes Grey
Agnes Grey —Hablé con la señora Grey, mientras usted se ponÃa el sombrero —replicó—. Me dijo que ella darÃa su consentimiento si usted me daba el suyo antes; y también le pregunté si, en el caso de que usted me hiciera tan feliz, vendrÃa a vivir con nosotros, porque estaba seguro de que eso era lo que usted deseaba. Pero ella se negó, diciendo que ahora podÃa permitirse tomar a una ayudante, y que continuarÃa trabajando en la escuela hasta que tuviera unas rentas suficientes para vivir con comodidad; y que, entre tanto, pasarÃa sus vacaciones alternativamente con nosotros y con su hermana, y se sentirÃa más que contenta de saber que era usted feliz. Y ahora que ha despejado sus dudas con relación a su madre, ¿tiene alguna más?
—No…, ninguna.
—¿Me ama, entonces? —dijo, estrechando mi mano con verdadero fervor.
—SÃ.