Agnes Grey
Agnes Grey Por estos medios confiaba en que, con el tiempo, ayudaría a los niños y me ganaría la aprobación de sus padres; también convencería a mi familia de que no tenía tan pocas aptitudes y prudencia como pensaban. Sabía que las dificultades con las que tenía que enfrentarme eran grandes; pero también sabía, o al menos creía, que con paciencia y perseverancia las superaría, y noche y día rogaba a Dios su ayuda. Pero, bien porque los niños fuesen incorregibles, porque sus padres fueran tan poco razonables, porque mi juicio fuese equivocado o fuera incapaz de llevarlo a cabo, lo cierto es que mis mejores intenciones y agotadores esfuerzos no obtuvieron otro resultado que diversión en los niños, decepción en los padres y tormento para mí.