La inquilina de Wildfell Hall

La inquilina de Wildfell Hall

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO LIII

CONCLUSIÓN

Estaba así, absorto en mis tristes ensoñaciones, cuando un carruaje apareció por una curva del camino. No me fijé en él y si hubiera pasado sin más, no habría recordado ahora su aparición en absoluto; pero una voz menuda me sobresaltó al exclamar:

—¡Mamá, mamá, ahí está el señor Markham!

No oí la contestación, pero inmediatamente después la misma voz respondió:

—Sí, es él, de verdad. Míralo.

Yo no alcé la vista, pero supongo que su madre me miró, porque una voz clara, melodiosa, cuyo timbre me hizo estremecer, exclamó:

—Oh, tía, ahí está el señor Markham… ¡El amigo de Arthur! ¡Pare, Richard!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker