Shirley
Shirley LA CONCLUSIÓN
Sí, lector, ha llegado el momento de ajustar cuentas. Sólo queda por narrar brevemente el destino final de algunos de los personajes a los que hemos conocido en este relato, y luego tú y yo tendremos que estrecharnos la mano y despedirnos por el momento.
Volvamos a nuestros muy amados coadjutores, a los que habíamos descuidado tanto tiempo. ¡Acércate, humilde mérito! Veo que Malone responde a la invocación con presteza: sabe reconocer su descripción cuando la oye.
