Shirley
Shirley SHIRLEY Y CAROLINE
Shirley demostró que había sido sincera al decir que la alegraría la compañía de Caroline, pues la solicitó con frecuencia; y, ciertamente, no la habría tenido de no haberla solicitado, pues a la señorita Helstone le costaba trabar nuevas amistades. La detenía siempre la idea de que las demás personas no podían quererla, que ella no podía ser divertida para nadie, y de que una criatura vivaz, feliz y juvenil como la heredera de Fieldhead dependía muy poco de una compañía tan carente de atractivos como la suya para llegar a recibirla con verdadera gratitud.
