Shirley
Shirley EL ÉXODO DEL SEÑOR DONNE
Al día siguiente, Shirley manifestó a Caroline su satisfacción por el buen resultado de la pequeña fiesta.
—Realmente me gusta agasajar a un grupo de caballeros —dijo—; es divertido observar cómo disfrutan de una comida juiciosamente elaborada. Verás, para nosotras esos vinos escogidos y esos platos científicos carecen de importancia, pero los caballeros parecen conservar parte de la ingenuidad de los niños para la comida, y es agradable complacerlos; es decir, cuando muestran el oportuno y decoroso dominio de sí mismos que tienen nuestros admirables rectores. Algunas veces he observado a Moore para tratar de descubrir cómo complacerle, pero él no tiene esa simplicidad infantil. ¿Has encontrado tú su punto débil, Caroline? Tú lo has tratado más que yo.
