Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hasta el día en que concluye el capítulo anterior, monsieur Paul no había sido profesor mío, no me había impartido lecciones; pero, por aquella época, y de manera fortuita, me oyó reconocer una ignorancia en cierta rama de la educación (creo que era aritmética) que habría avergonzado incluso a un alumno de una escuela de beneficencia —como observó él con toda justicia—, y decidió tutelarme; primero me examinó y, al ver lo deficiente que era en la materia, sobra decirlo, me dio varios libros y me mandó algunas tareas.

Al principio lo hizo con placer, sin disimular su júbilo, dignándose decir que me creía bonne et pas trop faible[303] (es decir, bien dispuesta y con algunas cualidades), pero, debido a circunstancias adversas, según suponía, continuaba aún «en un estado de desarrollo intelectual de lo más imperfecto».

El inicio de cualquier esfuerzo ha ido siempre acompañado en mi caso de una imbecilidad preternatural. Jamás he podido, ni siquiera al adquirir los conocimientos más elementales, reivindicar o demostrar una rapidez normal. Un paso difícil y deprimente ha sido el prefacio de cada nueva página que he vuelto en la vida.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker