Villette
Villette —Es posible que las lecciones se suspendan por espacio de una semana. Necesito ese tiempo, como mÃnimo, para encontrar un buen sustituto de monsieur Emanuel. Mientras tanto, aprovecharemos del mejor modo las horas que quedan libres.
»El profesor, señoritas —prosiguió—, tiene intención de despedirse debidamente de ustedes, si es posible; pero en este momento no dispone de tiempo para hacerlo. Se prepara para un largo viaje. Obedeciendo a la llamada del deber, partirá, súbita y urgentemente, muy lejos. Ha decidido dejar Europa por un tiempo indefinido. Quizá él les cuente más cosas. Y esta mañana, señoritas, en lugar de su clase habitual con monsieur Emanuel, leerán inglés con mademoiselle Lucy.
Inclinó cortésmente la cabeza, se envolvió en el chal y abandonó la clase.
Reinó el silencio; poco después, un murmullo recorrió el aula: creo que algunas alumnas lloraban.