Cumbres Borrascosas

Cumbres Borrascosas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Perdone —le respondí—, usted, mi buena amiga, es una sorprendente prueba contra esa afirmación. Salvo por algunos provincianismos sin importancia, no tiene en sus modales los rasgos que estoy habituado a considerar como peculiares de las personas de su clase. Estoy seguro que ha pensado mucho más de lo que piensa la generalidad de los sirvientes. Se ha visto obligada a cultivar sus facultades reflexivas por falta de ocasión de disipar su vida en necias frivolidades.

La señora Dean se rió.

—Ciertamente, me considero una persona equilibrada y razonable, y no precisamente por vivir entre montañas y ver las mismas caras y los mismos hechos de principio a fin del año, sino por haberme impuesto una severa disciplina que me ha enseñado a tener juicio, y luego he leído más de lo que se puede usted imaginar, señor Lockwood. No abrirá usted un libro de esta biblioteca que no haya hojeado y del que además no haya sacado algo, a no ser de esa fila en griego y latín, y de ésa en francés, y ésos los distingo unos de otros. No se puede pedir más de una hija de padres pobres. No obstante, si he de continuar mi historia al estilo del verdadero chismorreo, es mejor que siga y, en lugar de saltarme tres años, me contentaré con pasar al verano siguiente, el verano de 1778, esto es, hace casi veintitrés años.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker