Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas —No me negaré a salir de la casa —respondió—, pero me quedaré en el jardÃn y, Nelly, acuérdate de cumplir tu palabra mañana. Estaré bajo aquellos alerces. ¡Acuérdate!, o haré otra visita esté o no Linton en casa.
Echó una rápida mirada a través de la puerta entreabierta de la alcoba y, asegurándose de que lo que yo decÃa era aparentemente verdad, liberó la casa de su malhadada presencia.