Cumbres Borrascosas

Cumbres Borrascosas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Lleva esto al amo, muchacho —dijo—, y quédate allí. Yo voy a subir a mi habitación. Esta madriguera no es conveniente ni decente para nosotros, tenemos que irnos y buscar otra.

—Vamos, Catherine —dije yo—, nosotras también tenemos que irnos. He terminado de planchar. ¿Está lista para marcharse?

—¡No son las ocho! —respondió, levantándose de mala gana—. Hareton, dejaré este libro sobre la chimenea y mañana traeré alguno más.

—Los libros que deje los llevaré a la sala —dijo Joseph—, y será milagroso que los encuentre de nuevo, así que haga lo que le parezca.

Cathy le amenazó con que su biblioteca pagaría por la de ella y, sonriendo según pasaba junto a Hareton, subió cantando, con el corazón más alegre, me aventuraría a decir, que había tenido jamás bajo ese techo, excepto, quizá, durante sus primeras visitas a Linton.

La intimidad, así comenzada, creció rápidamente, aunque tropezó con interrupciones temporales. Earnshaw no se iba a civilizar con un deseo y mi señorita no era ningún filósofo, ni dechado de paciencia. Pero como las mentes de ambos tendían a un mismo objetivo… el uno amando y deseando apreciar el otro amando y deseando ser apreciado… al final se las arreglaron para alcanzarlo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker