Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas Al fin, nuestro coadjutor (teníamos entonces un coadjutor que completaba su estipendio dando clase a los pequeños Linton y Earnshaw y cultivando personalmente un pedacito de tierra) aconsejó que se enviara a Hindley a la universidad, y el señor Earnshaw accedió, aunque con poco convencimiento, porque decía:
—Hindley es una nulidad y nunca prosperará vaya donde vaya.