Cumbres Borrascosas

Cumbres Borrascosas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nos amontonamos a su alrededor y, por encima de la cabeza de la señorita Cathy, pude entrever a un niño sucio, andrajoso y de pelo negro, lo bastante crecido como para andar y hablar, es más, por su cara, parecía mayor que Catherine, pero cuando se puso de pie no hizo más que mirar a su alrededor y repetir, una y otra vez, una especie de jerga que nadie entendía. Yo estaba asustada y la señora Earnshaw estuvo a punto de echarlo de casa. Se puso hecha una furia y le preguntó al amo cómo se le ocurría traer a aquel mocoso gitano, cuando tenían sus propios hijos que alimentar y defender, qué pensaba hacer con él y si se había vuelto loco. El amo intentó explicar lo sucedido, pero realmente estaba medio muerto de cansancio, y todo lo que yo pude sacar en claro, entre las reprimendas de la señora, fue una historia de haberlo visto muerto de hambre, sin techo, y prácticamente mudo, en las calles de Liverpool, donde lo recogió y preguntó por su dueño. Dijo que nadie sabía a quién pertenecía y, como él andaba muy limitado de tiempo y de dinero, pensó que era mejor llevárselo a casa directamente que meterse en gastos inútiles allí, porque estaba decidido a no dejarlo como lo encontró. Bueno, el resultado fue que mi señora se calmó a regañadientes, y el señor Earnshaw me dijo que le lavara, le diera ropa limpia y le dejara dormir con los niños.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker