Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas —Y para colmo, me he llevado un susto de muerte —dijo, abriendo el sobretodo que tenÃa arrebujado en sus brazos—. ¡Mira, mujer! Nada en mi vida me ha impresionado tanto. Tienes que tomarlo como un don de Dios, aunque es tan moreno como si viniera del diablo.