Butcher and Blackbird
Butcher and Blackbird Él maldijo entre dientes, pero cedió. —De acuerdo. Pero si morimos, quiero que sepas que esta fue una idea pésima.
—Anotado —respondió ella, esbozando una débil sonrisa.
Juntos, se movieron hacia la salida, Sloane tambaleándose pero negándose a ceder al dolor. Alcanzaron al traficante justo cuando él trataba de subirse a un coche. Rowan lo arrastró fuera, lanzándolo al suelo con una brutalidad que dejó en claro que su paciencia habÃa llegado al lÃmite.
—¿Por qué no suplicaste antes de vender vidas humanas como si fueran mercancÃa? —dijo Rowan, su voz frÃa como el acero mientras levantaba su cuchillo.
—¡Por favor, no! ¡Puedo pagar! —gimió el hombre.
Sloane se inclinó, aún con una mano apretando su herida. —La única moneda que aceptamos es el silencio.
Rowan cumplió su promesa. El tráfico de armas y personas habÃa perdido a su lÃder. Pero al terminar, sus ojos se volvieron hacia Sloane, cuya fuerza parecÃa desvanecerse con cada segundo.
—Vamos, no te atrevas a dejarme ahora, Blackbird.