Butcher and Blackbird
Butcher and Blackbird Rowan, apoyado contra la pared, dejó escapar una risa amarga. —Porque, Blackbird, no sé cómo seguir adelante sin ti.
La confesión quedó suspendida en el aire, y Sloane no supo cómo responder. Todo en su vida había sido una cuestión de lucha, de sobrevivir sola. Pero ahora, mientras veía a Rowan herido y vulnerable, comprendió que su destino estaba irrevocablemente ligado al suyo.
Esa noche, mientras las sirenas se desvanecían en la distancia, tomaron la decisión más difícil de todas: no separar sus caminos. Porque aunque el peligro los seguía como una sombra, sabían que enfrentarlo juntos era la única opción que les quedaba.
El almacén abandonado era un laberinto de sombras, con el eco de pasos resonando en el aire frío y húmedo. Rowan y Sloane avanzaban juntos, sus respiraciones controladas, sus movimientos sincronizados como si fueran dos piezas de una maquinaria mortal. En algún lugar del edificio, el detective los esperaba. Era un enfrentamiento inevitable, una confrontación que había estado gestándose desde el momento en que sus caminos se cruzaron.
—¿Estás lista? —susurró Rowan, su tono cargado de tensión mientras revisaba el cargador de su pistola.
