El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita —Habla usted un ruso de primera —dijo Desamparado.
—¡Ah!, soy polÃglota y conozco muchos idiomas —respondió el profesor.
—Y, ¿cuál es su especialidad? —se interesó Berlioz.
—Soy especialista en magia negra.
«¡Lo que faltaba!», estalló en la cabeza de MijaÃl Alexándrovich.
—Y… ¿le han invitado a nuestro paÃs por esa profesión? —preguntó recobrando la respiración.
—SÃ, precisamente por eso —afirmó el profesor y explicó—: Han descubierto unos manuscritos originales en la Biblioteca Estatal de Herbert de Aurilaquia, nigromante del siglo X. Y quieren que yo los descifre. Soy el único especialista del mundo.
—¡Ah! Entonces, ¿es usted historiador? —preguntó Berlioz aliviado, con respeto.
—Soy historiador —afirmó el sabio y añadió algo que no venÃa a cuento—: Esta tarde ocurrirá una historia muy interesante en «Los Estanques del Patriarca».
El asombro del jefe de redacción y del poeta llegó al colmo. El profesor hizo una seña con la mano para que se acercaran y susurró:
—Tengan en cuenta que Cristo existió.