El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita Volvió la vista hacia el pie del monte y se fijó en el lugar donde se encontraba repartido el regimiento de caballería. Se dio cuenta de que había habido grandes cambios. Desde lo alto veía perfectamente a los soldados, que se agitaban, que sacaban las lanzas de la tierra y se ponían las capas, a los palafreneros que corrían por el camino llevando de las riendas a los caballos negros. Estaba claro que el regimiento se preparaba para partir. Leví, protegiéndose con una mano del polvo que le pegaba en la cara y escupiendo, trataba de comprender qué significaban los preparativos de la caballería. Dirigió la mirada más arriba y vio una figura con una clámide roja que se acercaba a la plazoleta de la ejecución. El que fue recaudador de contribuciones sintió frío en el corazón al presentir próximo el final.