El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita También cortó las cuerdas en ellos y dos cuerpos más se derrumbaron en el suelo.
Pasaron unos minutos. En la cumbre del monte sólo quedaban tres postes vacíos y dos cuerpos que el agua sacudía y removía.
Ni Leví ni el cuerpo de Joshuá estaban ya allí.