El Maestro y Margarita

El Maestro y Margarita

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, no, espere… Sé perfectamente a lo que voy. Lo hago todo por él, porque ya no me queda ninguna esperanza. Pero quiero decirle que si yo muero ¡usted tendrá la culpa! ¡Se avergonzará de ello! ¡Muero por amor! —y dándose un golpe en el pecho Margarita miró hacia el sol.

—¡Devuélvala! —gritaba Asaselo—. ¡Devuélvala, y al diablo todo! ¡Que manden a Popota!

—¡Oh, no! —exclamó Margarita, sorprendiendo a los transeúntes—. ¡Estoy dispuesta a todo, estoy dispuesta a hacer esa comedia de la crema, estoy dispuesta a irme al diablo! ¡No se lo doy!

—¡Vaya! —vociferó de pronto Asaselo con los ojos desorbitados, señalando algo detrás de la verja del jardín.

Margarita miró hacia donde le había indicado Asaselo, pero no descubrió nada de particular. Cuando volvió a mirar a Asaselo, como pidiendo una explicación por el absurdo «vaya», no había nadie que se lo pudiera explicar. El misterioso interlocutor de Margarita Nikoláyevna había desaparecido.

La mujer metió la mano en el bolso, donde acababa de guardar la cajita, y se convenció de que seguía allí. Sin pensar en nada, Margarita salió corriendo del jardín Alexándrovski.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker