Don Juan
Don Juan —¿Qué otra cosa puede hacer un hombre?… Vos tenéis todavÃa más de un arco iris en vuestro firmamento, pero todos los mÃos han desaparecido… Empezamos nuestra primera juventud entre sentimientos ardientes y elevadas esperanzas, mas el tiempo destruye el color de todas nuestras ilusiones y cada año nos despoja de nuestros errores, como a las serpientes de su brillante piel. Verdad es que algunas veces ello es únicamente para volver a cubrirnos con otra más hermosa, pero de todos modos resulta que al fin del año este último ropaje sigue la misma suerte que el primero. El amor es la mentira que más pronto nos tiende sus pérfidas redes. Tras él vienen la ambición, la avaricia, la venganza, la gloria, que preparan sus brillantes anzuelos en torno de los cuales nos pasamos la vida revoloteando en busca de dinero o alabanzas…
—He aquà cosas muy bellas, y quizá muy ciertas, pero os confieso que no sé en qué pueda mejorar nuestro presente el hablar de ellas.