Don Juan
Don Juan Su rabia no duró más que un minuto, lo cual fue una felicidad, porque un momento más la hubiera hecho morir. Fue como un relámpago, y pasó sin palabras. En realidad, Gulbeyaz no podÃa hablar, puesto que la vergüenza natural en su sexo, por débil que hubiese sido en ella hasta entonces, se manifestó de repente, humillándola dolorosamente. Su primer pensamiento fue mandar que cortaran la cabeza de Juan…; el, segundo despedirle… ; el tercero, preguntarle dónde habÃa recibido su educación… ; el cuarto, excitar su arrepentimiento… ; el quinto, llamar a sus doncellas y echarse a dormir… ; el sexto (lo cual indica que la ira intentó retornar), darse de puñaladas a sà misma… ; el séptimo, mandar azotar al pobre Baba… Pero, al fin, se sentó de nuevo en el borde de su lecho y… se puso a llorar.