Don Juan
Don Juan Y si su marido muriese en el intervalo… ¡Dios nos libre de que este pensamiento manche, ni aún en sueños, el alma de la hermosa Julia! Ella no podría sobrevivir a una pérdida semejante, y tal idea hacía salir de su pecho oprimido hondos suspiros. Pero supongamos solamente que se produjera un hecho semejante. Juan, siendo ya entonces un hombre hecho y derecho, sería un buen partido para una viuda de condición, y hay que reconocer que, aunque pasasen algunos años en este intervalo, la felicidad no llegaría demasiado tarde. Aparte de que (para seguir fielmente las ideas de nuestra hermosa pensativa) no habría acaso gran mal en anticipar un poquito las cosas, haciendo que don Juan supiese de antemano de su boca… En fin…, que aprendiese a tiempo los principios del amor… Entiéndase: de aquel amor seráfico, que puede mostrarse como ejemplo de espiritualidad y pureza…