La sociedad del cansancio
La sociedad del cansancio La eliminación de la negatividad no es un avance, sino una amputación. Impide el surgir de lo nuevo, la emergencia de lo imprevisible. El exceso de positividad anula la creación. Todo se repite en bucle. La diferencia ya no es apertura, sino variación cuantitativa. La radical otredad, que una vez permitió el encuentro y el conflicto fecundo, ha sido sacrificada en nombre de la fluidez, el rendimiento y la transparencia.
El exceso de positividad, de estímulos, de información y de exigencias ha reconfigurado la estructura de la atención. Esta ya no se define por la profundidad, la contemplación o la continuidad, sino por la dispersión, la fragmentación y la velocidad. El multitasking no es una evolución cognitiva, sino una regresión a un estado animal, una forma de atención que recuerda más a la vigilancia de los depredadores en la selva que a la concentración humana en una tarea significativa.