La gaviota
La gaviota —¿Y no tuvo más consecuencias ese lance? —preguntó la marquesa—. ¿No le indujo a meditar?
—Ninguna consecuencia tuvo este accidente, ni en el orden fÃsico ni en el moral. Los ingleses tienen siete vidas como los gatos. Lo único que resultó fue destruir su fe en los water-proof. Pero no fue esa la más trágica de las aventuras de mi héroe. Le habÃa traÃdo a España una afición decidida a ladrones: querÃa verlos a toda costa. El gusto de ser robado era su idea, su capricho, el objeto de su viaje; habrÃa dado diez mil sacos de patatas por ver de cerca a José MarÃa en su hermoso traje andaluz y con su botonadura de doblones de a cuatro. TraÃa ex profeso para él un puñal con mango de oro y un par de pistolas de Mantón.
—¡Armar a nuestros enemigos! —exclamó el general—. Ese es su prurito. ¡Siempre los mismos!