Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras DON ÁLVARO
¡Oh cuánto, oh cuánto ignorante
es quien dice que el amor
hacer de dos vidas sabe
una vida!, pues si fueran
esos milagros verdades,
ni tú murieras, ni yo
viviera; que en este instante,
muriendo yo y tú viviendo,
estuviéramos iguales.
Cielos, que visteis mis penas;
montes, que miráis mis males;
vientos, que oís mis rigores;
llamas, que veis mis pesares;
¿cómo todos permitís
que la mejor luz se apague,
que la mejor flor se os muera,
que el mejor suspiro os falte?
Hombres que sabéis de amor,
advertidme en este lance,
decidme en esta desdicha,
¿qué debe hacer un amante
que viniendo a ver su dama
la noche que ha de lograrse
un amor de tantos días,
bañada la halla en su sangre,
azucena guarnecida