Amar después de la muerte o El Tuzanà de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzanà de las Alpujarras de más peligroso esmalte,
oro acrisolado al fuego
del más riguroso examen?
¿Qué debe aquà hacer un triste,
que el tálamo que esperarle
pudo, halla túmulo, donde
la más adorada imagen,
que iba siguiendo deidad,
vino a conseguir cadáver?
Mas no, no me respondáis,
no tenéis que aconsejarme;
que si no obra por dolor
un hombre en sucesos tales,
mal obrará por consejo.
¡Oh montaña inexpugnable
de la Alpujarra, oh teatro
de la hazaña más cobarde,
de la victoria más torpe,
de la gloria más infame.
¡Oh nunca, oh nunca tus montes,
oh nunca, oh nunca tus valles
hubieran visto en su cumbre,
hubieran visto en su margen
la más infeliz belleza!
Mas ¿de qué sirve quejarme,
si las quejas, con ser quejas,
aun no son prendas del aire?