Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras de espadas, dame aquesa que has traído,
porque a cualquier suceso
no me halle sin espada, aunque esté preso.
GARCÉS
Yo me agradezco haber la vuelta dado
hoy a tu casa en tiempo que a tu lado
puedo servirte, si enemigos tienes.
MENDOZA
Y ¿cómo de Lepanto, Garcés, vienes?
GARCÉS
Como quien ha tenido
fortuna de haber sido
en ocasión soldado,
que haya en facción tan grande militado
debajo de la mano y disciplina
del hijo de aquel águila divina,
que en vuelo infatigable y sin segundo
debajo de sus alas tuvo al mundo.
MENDOZA
¿Cómo el señor don Juan llegó?
GARCÉS
Contento
de la empresa.
MENDOZA
¿Fue grande?
GARCÉS
Escucha atento.