El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea Vanse. Salen don ÁLVARO con banda, como herido, y el SARGENTO
ÁLVARO: Pues la herida no era nada,
¿por qué me hicisteis volver aquí?
SARGENTO: ¿Quién pudo saber
lo que era antes de curada?
ÁLVARO: Ya la cura prevenida,
hemos de considerar,
que no es bien aventurar
hoy la vida por la herida.
SARGENTO: ¿No fuera mucho peor
que te hubieras desangrado?
ÁLVARO: Puesto que ya estoy curado,
detenernos será error.
Vámonos, antes que corra
voz de que estamos aquí.
¿Están ahí los otros?
SARGENTO: Sí.
ÁLVARO: Pues la fuga nos socorra
del riesgo de estos villanos,
que, si se llega a saber
que estoy aquí, habrá de ser
fuerza apelar a las manos.
Sale REBOLLEDO
REBOLLEDO: La justicia aquí se ha entrado.
ÁLVARO: ¿Qué tiene que ver conmigo
justicia ordinaria?
