El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea REBOLLEDO: Digo,
que hasta aquí ha llegado.
ÁLVARO: Nada me puede a mí estar
mejor, llegando a saber
que estoy aquí, y no temer
a la gente del lugar;
que la justicia es forzoso
remitirme en esta tierra
a mi consejo de guerra;
con que, aunque el lance es penoso,
tengo mi seguridad.
REBOLLEDO: Sin duda se ha querellado
el villano.
ÁLVARO: Eso he pensado.
Dentro
ESCRIBANO: Todas las puertas tomad,
y no me salga de aquí
soldado que aquí estuviere;
y al que salirse quisiere,
matadle.
Salen Pedro CRESPO con vara, el ESCRIBANO, y los que puedan
ÁLVARO: Pues, ¿cómo así
entráis? Mas… ¿qué es lo que veo?
CRESPO: ¿Cómo no? A mi parecer
la justicia ha menester
más licencia, a lo que creo.