El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea y si por ventura vos,
si sale o no, queréis vello,
decidme dó vive o no.
CRESPO: Bien cerca vive de aquí.
LOPE: Pues a decirme vení
quién es el alcalde.
CRESPO: Yo.
LOPE: ¡Voto a Dios, que lo sospecho!
CRESPO: ¡Voto a Dios, como os le he dicho!
LOPE: Pues, Crespo, lo dicho dicho.
CRESPO: Pues, señor, lo hecho hecho.
LOPE: Yo por el preso he venido
y a castigar este exceso.
CRESPO: Pues yo acá le tengo preso
por lo que acá ha sucedido.
LOPE: ¿Vos sabéis que a servir pasa
al Rey, y soy su juez yo?
CRESPO: ¿Vos sabéis que me robó
a mi hija de mi casa?
LOPE: ¿Vos sabéis que mi valor
dueño de esta causa ha sido?
CRESPO: ¿Vos sabéis cómo atrevido
robó en un monte mi honor?
LOPE: ¿Vos sabéis cuánto os prefiere
el cargo que he gobernado?
CRESPO: ¿Vos sabéis que le he rogado
con la paz y no la quiere?